Los gastos que casi nadie suma
Cuando pensamos en lo que cuesta el coche, solemos contar la gasolina y el seguro. Pero hay gastos que se pagan una vez al año, como el impuesto de circulación o la ITV, y otros que no se pagan hasta el final, como la pérdida de valor. Sumándolos todos, el coste real al mes suele sorprender.
De dónde sacar cada dato
- Seguro e impuesto de circulación: los recibos del último año. Si no sabes el impuesto, calcúlalo con la calculadora del impuesto de circulación.
- Mantenimiento: suma las revisiones, cambios de aceite, neumáticos y reparaciones de los últimos años y divide entre los años.
- ITV: el precio depende de la comunidad y del tipo de motor. Reparte su coste según cada cuánto la pasas.
- Valor al venderlo: mira lo que piden por coches como el tuyo con los años y kilómetros que tendrá cuando lo vendas.
- Intereses: si lo financias, el total de intereses dividido entre los años del préstamo. La calculadora de financiación te lo da.
Cómo bajar el coste
Compara el seguro cada año antes de renovar, mantén el coche al día para evitar averías grandes, revisa la presión de los neumáticos y piensa si de verdad necesitas un coche más caro: la pérdida de valor de un coche nuevo durante los primeros años suele pesar más que la gasolina.